lunes 24 de septiembre de 2007

El rescate

"Desde la plaza de armas de un lugar cualquiera,
te escribo una carta para que tú sepas
lo que ya sabías, aunque no lo dijeras.
Espero que llegue a tus manos y que no la devuelvas.

Que pagues el rescate que abajo te indico.
Yo tampoco me explico, por qué no acudí antes a ti.
Pero nadie puede salvarme, nadie sabe lo que sabes,
y tampoco entregarían lo que vale mi rescate.

No hay dinero, ni castillos, ni avales, ni talonarios,
no hay en este mundo, -aunque parezca absurdo-,
ni en planetas por descubrir, lo que aquí te pido.
Y no te obligo a nada que no quieras.
Las fuerzas me fallan, mis piernas no responden;
te conocen, pero no llegan a ti.

Decidí por eso mismo, un mecanismo de defensa.
Presa como está mi alma, con la calma suficiente,
ser más fuerte, y enfrentarme cuanto antes a la verdad,
sin dudar un segundo, lo asumo, sólo tú puedes pagar el rescate.

Devuélveme el amor que me arrebataste,
o entrégaselo, lo mismo me da, al abajo firmante;
pues no hay en este mundo, -aunque parezca absurdo-,
ni en planetas por descubrir, lo que aquí te pido.
Y no te obligo a nada que no quieras.
Las fuerzas me fallan, mis piernas no responden;
te conocen, pero no llegan a ti.

Y no te obligo a nada que no quieras.
Las fuerzas me fallan, mis piernas no responden;
te conocen, pero no llegan a ti..."

E. Bunbury

miércoles 4 de julio de 2007

La alucinación de una mano o la esperanza póstuma y absurda en la caridad de la noche

"Una mujer se acercó a mí y en sus ojos
vi todos mis amores derruidos
y me sombró que alguien amase aún el cadáver,
alguien como esa mujer cuyo susurro
repetía en la noche el eco de todos mis amores aplastados
y me asombró que alguien lamiese en las costras todavía
tercamente la sustancia que fue oro,
aquello que el tiempo purificó en nada.
Y la vi como quien ve sin creerla
en el desierto la sombra de un agua,
la amé sin atreverme a creerlo.
Y la ofrecí entonces mi cerebro desnudo,
obsceno como un sapo, como una paz inservible,
animándola a que día tras día lo tocase
suavemente con su lengua repitiendo
así una ceremonia cuyo sentido único
es que olvidarlo es sagrado."

L. M. Panero

miércoles 21 de marzo de 2007

La sombra del tiempo es alargada

Diez horas en el trabajo, casi dos en el transporte público, y seis durmiendo (con suerte). El poco tiempo restante tienes que repartirlo entre los compromisos que más te suelen agradar y para los cuales llegas ya apenas sin fuerzas ni ganas.

- O hacen los días más largos, o rompo con todo, o muero en el intento.

Tienes suerte de tener a personas semianónimas que te apoyan y aprecian desde la lejanía, te dan fuerzas para que sigas luchando.

- Suerte sería tenerlos a mi lado y que me pudiesen mirar a los ojos... Un abrazo...

Necesitas unas vacaciones. Desconectar de todo. No puedes volver a caer en depresión. Intenta no agobiarte. Date un respiro. ¡Haz ese viaje! La sombra del tiempo es alargada...

lunes 5 de marzo de 2007

Esa mirada

Hoy la has vuelto a ver pero no era para ti, entonces te has acordado de cuando era tuya hace ya mucho tiempo... Por un momento has sido más feliz pero a la vez te has sentido más desgraciado.

- ¿Por qué ya no es mía?

Has observado a esa pareja en el autobús, él hablando con la mirada perdida en el horizonte, ella a su lado mirándole con esos ojos que dicen tanto... Esa forma de mirar es tan especial, tan cautivadora, tan envidiable... Esa mirada que desprende tanta luz como la que tú necesitas en estos momentos...

Sabes que indirectamente la tienes pero no de quien esperas sino de aquellas personas a quien no puedes tener porque tienes miedo...

- ¿De qué?

Vigila tu espalda, abre tu pecho, nunca sabes cuando volverá a encontrarte esa mirada.

jueves 22 de febrero de 2007

Con los dedos de las manos

Este fin de semana eres libre de hacer los planes que quieras y por ello te gustaría aprovechar para quedar con gente a la que no sueles ver mas que por escrito o de pasada, o simplemente gente que te gustaría conocer más a fondo. Es entonces cuando descubres lo que realmente significas o importas a esa gente, poco o nada. Eres uno más o, en ocasiones, uno menos.

¿Qué tienen los demás que no tengas tu? Lástima que esas personas no sepan que la verdadera pregunta cuya respuesta no sabrán jamás es: ¿qué tienes tu que no tengan los demás? Eso es lo que te hace especial. No desesperes, en el fondo no estás tan solo, tienes a ...

- ¿Quién?

A la hora de la verdad no se puede contar con nadie nuevo. ¿Cuántas veces te han dicho ese "quiero pero no puedo"? ¿Qué significa entonces el famoso dicho "querer es poder"?

Desde luego el dicho que nunca fallará es el de que los amigos de verdad se cuentan con los dedos de las manos.

miércoles 21 de febrero de 2007

Volando por la ciudad

Te levantas tarde como cada mañana porque de nuevo se te quedan pegadas las sábanas. Corren tan rápidas las semanas que el cansancio te supera. Pero otro día más en 10 minutos estás listo y saliendo a toda prisa por la puerta de casa para intentar no llegar tarde al trabajo. En un descuido ya estás enfilando la boca de metro y volando por las escaleras mecánicas para llegar a ese andén lleno de gente cuyas caras ya te son familiares.

Llega el tren y esas personas entran agolpándose junto a las puertas como imanes, no los soportas, sabes que luego son más lentos que tu y solo te van a obstaculizar en la carrera hacia la puntualidad. Tu estación ya está ahí, de nuevo a volar escaleras arriba, al final sale mejor ir en transporte público que apuntarse a un gimnasio.

Enlazas con el siguiente tren, esta vez con algo de suerte consigues sentarte y con más suerte conseguirás intercambiar alguna mirada con alguna bonita mujer. Hoy coincidiste con ella, dos tímidas miradas, parece tan frágil..., pero creo que no eres su tipo, además ya tienes novia.

- ¿Y qué?

Haciendo eslalom entre la gente consigues salir al exterior donde te esperan los chicos de los periódicos. Coges tu favorito y cruzas a la parada del autobús que te acercará por fin a tu destino. Entre empujones consigues entrar y para variar tiene la calefacción puesta a máxima potencia, aquello parece una sauna, te saca de quicio que la utilicen tan mal. Abres una ventana. Lees el periódico. Has llegado. ¿Qué hora es? ¡Corre!

Diez minutos tarde. No te preocupes, aún tienes 4 oportunidades más esta semana para llegar a tu hora, y si no aún te quedan meses o quizá años para seguir volando por la ciudad...